El viaje apostólico del papa León XIV a España fue, sin lugar a dudas, un acontecimiento de gran trascendencia que resonó con fuerza no solo en la península ibérica, sino también en todos los países de habla hispana y en buena parte del mundo.
Con una voz profética, el papa León XIV invitó a construir una sociedad basada en el diálogo permanente y en la cultura del encuentro, superando los conflictos y las narrativas polarizantes. Al mismo tiempo, puso en valor la historia de España, destacando su tradición de acogida.
Con frecuentes referencias a su antecesor, el papa Francisco, y en clara continuidad con las grandes líneas teológicas y pastorales de su pontificado, profundizó en cuestiones como la dignidad de la persona, el destino universal de los bienes, la opción preferencial por los pobres, el cuidado de la casa común, la justicia y la paz.
Este volumen, titulado Alzad la mirada, lema del viaje apostólico, recopila íntegramente las palabras pronunciadas por el papa León XIV durante la intensa agenda de celebraciones litúrgicas y encuentros con representantes de la vida política, eclesial, cultural y social de España.
La obra comienza con el mensaje dirigido a los periodistas durante el vuelo entre Roma y Madrid. Ya en la capital española, el Pontífice fue recibido por las autoridades civiles, el cuerpo diplomático y representantes de la sociedad, ante quienes destacó las raíces cristianas de España desde la era apostólica e invitó a seguir promoviendo la cultura del diálogo y del encuentro.
Posteriormente visitó a los operadores y usuarios del proyecto social «Cedía 24 Horas», donde también pronunció unas palabras en la parroquia de la Crucifixión del Señor.
La agenda continuó con una vigilia de oración junto a los jóvenes, durante la cual respondió a diversas inquietudes de la juventud española. Más tarde presidió la Santa Misa, la procesión y la bendición eucarística en la solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo. Asimismo, mantuvo un encuentro con representantes del mundo de la cultura, el arte, la economía y el deporte; se reunió con los miembros del Parlamento español y con los obispos de España; presidió una oración y homenaje a la Virgen de la Almudena y compartió diversos encuentros con la comunidad diocesana y con los voluntarios.
En Barcelona, el Santo Padre presidió la oración de la Hora Media y una vigilia de oración. También visitó el centro penitenciario Brians 1, rezó el Santo Rosario y mantuvo un encuentro con las realidades de caridad y asistencia diocesanas antes de celebrar la Santa Misa.
En Gran Canaria, el Pontífice se reunió con las realidades de acogida de los migrantes, mantuvo un encuentro con los obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas, seminaristas y agentes pastorales, y presidió la Santa Misa, durante la cual pronunció la homilía.
Finalmente, en Tenerife, visitó el centro de atención a migrantes «Las Raíces», compartió un encuentro con las realidades dedicadas a la integración de las personas migrantes y concluyó su visita apostólica con la celebración de la Santa Misa.


